Este ecosistema presenta variaciones estacionales —temporada de lluvias y de estiaje— en su forma y caudal, lo que influye en la dinámica de la avifauna. Estas fluctuaciones afectan el hábitat, adaptándolo a las necesidades cambiantes de las especies que dependen de él.
Gracias a estas características, el estuario ofrece condiciones ideales de descanso y alimentación para aves residentes, como el pelícano peruano y el gaviotín zarcillo.
También alberga especies como las gaviotas peruana y dominicana, los patos colorado y gargantillo, y garzas, entre ellas la grande, la garcita blanca y la garcita azul. Estas especies encuentran en el estuario un refugio constante durante todo el año.
Importancia para aves migratorias
El estuario es un lugar clave para aves migratorias, principalmente boreales. Entre las especies migratorias destacan el gaviotín elegante (de agosto a mayo), el rayador (de octubre a marzo), la gaviota de Franklin (de noviembre a mayo), el zarapito trinador y varias especies de playeros (de noviembre a marzo). Estas aves migran desde el hemisferio norte en busca de un clima favorable y fuentes de alimento.
Este comportamiento migratorio responde a la necesidad de hallar alimento y clima favorable en las temporadas frías, siendo una estrategia evolutiva para adaptarse y sobrevivir.
De acuerdo con eBird, una plataforma global en línea creada en 2002 por el Laboratorio de Ornitología de Cornell en colaboración con la Audubon Society para observar, registrar y compartir información sobre aves, se han registrado 63 especies en el estuario del río Osmore desde 2004 hasta la actualidad. Entre estas se encuentran 47 especies residentes, 7 migratorias boreales, 3 altitudinales, 2 australes y 4 ocasionales. Estos registros han sido proporcionados por observadores que han avistado aves en esta área.
Amenazas y protección del ecosistema
La protección y el resguardo de este ecosistema son fundamentales, ya que se encuentra amenazado por el desecho de residuos sólidos, el lavado de prendas y vehículos en el ingreso del río Osmore. Estas actividades están reguladas mediante la Ordenanza Municipal N°524-2012-MPI, que designa la zona como de protección ambiental. En cuanto a la extracción de agua del río, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) es la entidad encargada de regular y supervisar dichas actividades.
Esta institución organizó la primera jornada de limpieza, denominada «Cuidemos Nuestro Río, Cuidemos Nuestra Vida», el pasado 28 de septiembre. En esta actividad se logró recolectar una tonelada de residuos en el río Osmore y su desembocadura.
La jornada resaltó la importancia de proteger los ecosistemas y contó con la participación de jóvenes voluntarios de diversas organizaciones, así como de estudiantes de la Universidad Nacional de Moquegua.
Las actividades de concientización y campañas de limpieza permiten sensibilizar a la población sobre el impacto ambiental de los residuos sólidos y otras acciones que afectan este ecosistema, que alberga una rica diversidad de avifauna. Por ello, su protección es crucial, impulsando también el turismo en Ilo.
María Eliana Santacruz Huillca

