El crecimiento poblacional y la creciente demanda energética de la vida moderna hacen cada vez más necesaria la disponibilidad de fuentes de energía y tecnologías con menor impacto ambiental. Surgiendo procesos de conversión termoquímica de la materia orgánica, tanto vegetal como animal, para la producción de combustibles. Uno de estos procesos es la pirólisis de biomasa.
Las tecnologías para convertir la biomasa en energía se basan principalmente en técnicas termoquímicas como la gasificación, la combustión y la pirólisis. Esta última consiste en la descomposición térmica de la biomasa en ausencia de agentes oxidantes. Además, la pirólisis es el primer paso y el más complejo dentro de las tecnologías de gasificación y combustión.
El análisis termogravimétrico, esencial para estos procesos, permite estudiar la transformación de la biomasa a nivel de partículas. A escala de laboratorio, ofrece datos clave sobre la pirólisis y su potencial como recurso renovable.

En los laboratorios del Departamento de Ciencias Naturales de la Universidad Católica San Pablo, contamos con un equipo de análisis termogravimétrico. Recientemente, realizamos una investigación para determinar los parámetros cinéticos y termogravimétricos de las maderas más comercializadas en la región sur del Perú, con el objetivo de evaluar su potencial como fuente de energía alternativa. En concreto, se analizaron las maderas de pashaco, bolaina, zapote y tornillo.
El experimento consistió en calentar trozos de madera de 0.5 a 1.5 mm en un recipiente de cuarzo dentro de un horno computarizado. La temperatura se incrementó progresivamente desde la temperatura ambiente hasta aproximadamente 1000 °C, con variaciones en la velocidad de calentamiento.
Los parámetros obtenidos permiten estimar el potencial energético de estas maderas, y los resultados hasta ahora han sido bastante alentadores. La investigación subraya el enorme potencial de las maderas comercializadas en la región sur del Perú como fuente de energía alternativa.
Este hallazgo demuestra que la pirólisis permite aprovechar eficientemente los recursos naturales locales, destacando la importancia del manejo de materias primas y la promoción de energías renovables.
De esta manera, se abre la puerta a un futuro en el que el aprovechamiento responsable de la biomasa contribuya significativamente a la diversificación energética y a la reducción del impacto ambiental, alineándose con los objetivos globales de sostenibilidad.

