La generación de energía eléctrica a partir de plantas representa una alternativa innovadora en el campo de las energías renovables. Inspirado por la necesidad de su comunidad en Huanta, Ayacucho, Hernán Asto, un joven peruano, creció enfrentando las dificultades de la falta de electricidad en su hogar. Desde niño, utilizó velas para estudiar y vivió en carne propia las limitaciones que esto implicaba. En su comunidad, como en muchas otras de la región, las familias dependían de velas y lámparas de queroseno para iluminarse durante la noche, exponiéndose a riesgos de incendio.
La ausencia de electricidad en las zonas rurales ha limitado el desarrollo educativo, económico y social de los habitantes de Ayacucho. Muchas familias gastan gran parte de sus ingresos en velas o combustibles, un costo alto y peligroso. En este contexto, Asto decidió buscar una solución innovadora y sostenible. Motivado por mejorar su comunidad, desarrolló Alinti, una tecnología que produce electricidad mediante la fotosíntesis. A través de este proyecto, ofrece una alternativa ecológica y eficiente para comunidades con acceso limitado a la energía, mejorando la calidad de vida de miles de personas.

La generación de energía renovable ha experimentado constantes avances, pero la idea de obtener electricidad directamente de las plantas es relativamente nueva. Alinti innova al captar electrones libres de las plantas para generar energía eficiente y sostenible. Esta tecnología se materializa en dispositivos prácticos como Alinti e-POT y Alinti e-GRASS, cuyo funcionamiento se basa en la bioelectroquímica, una técnica que permite producir energía a través de las plantas. Estos dispositivos pueden generar entre 10 y 25 vatios, suficientes para iluminar hogares y cargar dispositivos electrónicos básicos.
Esta alternativa sostenible reemplaza velas y lámparas de queroseno, reduciendo las emisiones de CO₂ y mejorando la salud pública. «Nuestra tecnología no solo genera energía, sino que también mejora la calidad del aire y reduce la dependencia de combustibles fósiles», explica Asto, destacando el impacto multifacético del proyecto en las comunidades rurales.

Alinti ha llevado energía segura y sostenible a más de 4,000 familias en zonas remotas, eliminando el uso de combustibles contaminantes.
El proyecto ha recibido numerosos premios internacionales por su innovación y sostenibilidad, incluyendo el primer lugar en los XXIII Global eAwards en noviembre de 2024. Su participación en diversas exposiciones internacionales ha consolidado su posición como un referente en tecnologías de energía sostenible.
Este avance representa un gran paso hacia la integración de la naturaleza y la tecnología en la búsqueda de soluciones para el cuidado del medioambiente. Gracias a su innovación, Alinti no solo lleva luz a comunidades alejadas, sino que también contribuye a la reducción de gases contaminantes. Es un ejemplo de cómo la creatividad y el esfuerzo pueden cambiar la vida de miles de personas.
Muriel Mayta Héctor Alexis

