Derrames de petróleo en Loreto no cesan

El más reciente derrame de petróleo ocurrió el 3 de octubre de 2024 en el kilómetro 12 del Ramal Norte del Oleoducto Norperuano, ubicado en el distrito de Pastaza, provincia de Datem del Marañón, región Loreto. Este nuevo desastre afectó directamente al río Pastaza, un recurso vital para las comunidades indígenas de la zona, agravando una crisis ambiental que se repite con alarmante frecuencia.

Petroperú, empresa responsable del oleoducto, confirmó el derrame y activó sus protocolos de emergencia para contener y remediar las áreas impactadas. Sin embargo, este no es un caso aislado. Según la Defensoría del Pueblo (2022), «desde 2011 se han registrado más de 40 derrames en el Oleoducto Norperuano, muchos de ellos atribuibles a la falta de mantenimiento o al sabotaje». Esta situación genera una creciente preocupación entre los pobladores y las organizaciones ambientales, que denuncian la ineficiencia en la prevención y mitigación de estos eventos.

Las comunidades indígenas, como los Kukama Kukamiria, enfrentan las consecuencias directas de la contaminación de sus ríos y la falta de atención inmediata por parte de las autoridades. Actualidad Ambiental (2024) reportó que estas poblaciones han denunciado la escasez de alimentos, agua potable y medicinas, lo que exacerba su situación de vulnerabilidad.

Por su parte, la Defensoría del Pueblo advirtió en un comunicado que un derrame anterior, ocurrido en el kilómetro 55 del Oleoducto Norperuano, afectó gravemente al río Marañón. Ante la reiteración de estos desastres, la entidad solicitó declarar en emergencia ambiental las zonas impactadas (Defensoría del Pueblo, 2022), pero hasta la fecha no han implementado la medida con efectividad.

Un problema recurrente en la Amazonía

La Amazonía peruana, considerada uno de los pulmones del planeta, está sometida a una presión constante debido a actividades extractivas como la minería y la explotación de hidrocarburos.

Organizaciones internacionales como WWF y Human Rights Watch han advertido que los derrames en esta región no solo afectan la biodiversidad, sino que también perpetúan el círculo de pobreza y exclusión en las comunidades indígenas. Mongabay Latam (2023) también ha señalado que la falta de medidas preventivas y de una política ambiental rigurosa han convertido estos derrames en una crisis sistemática.

El derrame de petróleo en Loreto no es un problema local, sino un llamado de atención a la comunidad nacional e internacional. La protección de la Amazonía y de las comunidades que dependen de ella requiere políticas públicas efectivas, inversión en tecnología para prevenir derrames y un compromiso real por parte de las empresas extractivas.

Mientras tanto, las comunidades afectadas en Loreto siguen esperando respuestas concretas y justicia ambiental. Cada día que pasa, el petróleo en sus ríos se convierte en una cicatriz más profunda en su tierra, su cultura y su esperanza.

Adamari Vanye Rojas Arotaype