Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió el centro de Myanmar este viernes, causando una gran devastación y dejando al menos 150 muertos y cientos de heridos. El sismo también se sintió en la vecina Tailandia, India y el suroeste de China, generando pérdidas humanas y materiales significativas.
Myanmar se encuentra en una región de alta actividad sísmica debido a la interacción entre la placa del subcontinente indio y la placa euroasiática. El epicentro del terremoto se localizó a 16 kilómetros al norte de la ciudad de Sagaing, una zona atravesada por la falla de Sagaing, una de las estructuras tectónicas más activas del sudeste asiático.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo ocurrió a una profundidad de 10 kilómetros, lo que lo clasifica como un terremoto superficial, caracterizado por generar mayores daños en la superficie. Tras el evento principal, se registraron al menos cuatro réplicas con magnitudes entre 4,5 y 6,6, aumentando la inestabilidad estructural de los edificios afectados.

Daños tras la tragedia
Las zonas más afectadas en Myanmar incluyen Mandalay y Sagaing, donde se reportan al menos 144 fallecidos y 732 heridos. En Tailandia, el sismo también tuvo consecuencias devastadoras, con el derrumbe de un rascacielos en construcción en Bangkok, dejando atrapados a más de 80 obreros.
La capital tailandesa, ubicada a aproximadamente 1.000 kilómetros del epicentro, también sintió el impacto del movimiento telúrico. Videos compartidos en redes sociales muestran edificios balanceándose, piscinas desbordándose y calles atestadas de personas evacuando en medio del pánico.
Los terremotos en esta región no son un fenómeno aislado. Históricamente, Myanmar ha experimentado varios sismos de gran magnitud, como el ocurrido en 1930 en la misma falla, que dejó más de 500 muertos. La falla de Sagaing es responsable de muchos de estos eventos debido a la constante acumulación de tensión tectónica entre las placas involucradas.
A pesar de la recurrencia de terremotos en la región, los estándares de construcción en Myanmar y Tailandia varían considerablemente. En muchas ciudades, las edificaciones no están diseñadas para soportar sismos de alta magnitud, lo que contribuye a la magnitud de los daños y pérdidas humanas.
Respuesta y mitigación
Tras el sismo, las autoridades de Myanmar han declarado el estado de emergencia en seis regiones, mientras que en Tailandia, el gobierno ha movilizado equipos de rescate y evaluación de daños. Se espera que en los próximos días la comunidad internacional brinde asistencia humanitaria y apoyo logístico.
Los expertos en sismología enfatizan la importancia de implementar estrategias de construcción sismo-resistentes y mejorar los sistemas de alerta temprana para reducir el impacto de futuros terremotos. La reciente tragedia en Myanmar y Tailandia es un recordatorio de la necesidad de preparación y prevención ante desastres naturales en regiones de alta actividad tectónica.
Fabricio Rullier Araujo

