El cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más comunes en mujeres, que incluso puede afectar a los hombres. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, más de 2 millones de casos de cáncer de mama se diagnostican anualmente en todo el mundo, y más de 670 000 defunciones se diagnosticaron por esa enfermedad.
Aunque los avances en tratamiento han permitido mejorar las tasas de supervivencia, algunos experimentan recaídas aún después del tratamiento. Investigaciones pasadas, como la de «Cáncer Research» han intentado averiguar cómo las células tumorales pueden permanecer latentes durante tanto tiempo, antes de reactivarse. Pero en Weizzman se ha encontrado una posible respuesta para saber como se induce esta latencia.
El estudio del Instituto Weizmann de Ciencias ha descubierto que, en ciertos casos, las células tumorales de cáncer de mama pueden entrar en este estado, evadiendo tanto los tratamientos como la vigilancia del sistema inmunológico. Años después, estas células pueden reactivarse, provocando recaídas.

El rol de las Proteínas OVOL
Las proteínas OVOL son una familia de proteínas que regulan la diferenciación celular, un proceso en el cual las células se especializan para cumplir funciones específicas en el cuerpo. En el cáncer, estas proteínas tienen un rol clave en cómo las células tumorales pasan a un estado menos activo, la latencia. Similar al de las células sanas que han alcanzado su madurez y ya no se dividen.
El descubrimiento del Instituto Weizmann muestra que las proteínas OVOL inducen esta latencia en células de cáncer de mama, haciendolas menos agresivas y más resistentes a los tratamientos que atacan células en proliferación. No solo permiten que las células cancerosas sobrevivan, sino que también evitan que sean detectadas por el sistema inmunológico o sean atacadas por tratamientos, como la quimioterapia y la radioterapia.
Las proteínas OVOL también están implicadas en la regulación de la expresión genética en las células cancerosas, por lo cual podrían estar involucradas en su capacidad para «despertar» después de un largo periodo de latencia. De esta forma, se plantea la posibilidad de que inhibir o regular la actividad de las proteínas OVOL podría ser una forma efectiva de prevenir la reactivación de las células tumorales, y así evitar recaídas.
“Estos hallazgos podrían allanar el camino para prevenir que las células cancerosas entren en estado latente o impedir que estas células se reactiven»
Yosef Yarden, co-autor del estudio.

Así se dió la investigación
El estudio del Instituto Weizmann se realizó durante varios años e involucró a un equipo de biólogos, bioquímicos y oncólogos. Durante el proceso, los científicos utilizaron células de cáncer de mama de diferentes tipos, incluyendo el cáncer de mama triple negativo, de los más agresivos y difíciles de tratar.
El equipo utilizó ratones con cáncer de mama para estudiar cómo algunas células tumorales se diseminan y permanecen latentes, sin multiplicarse, durante años. Identificaron células cancerosas que habían viajado desde el tumor original a otras partes del cuerpo, pero que no estaban formando tumores secundarios.
A través de técnicas de perfilado genético y proteómico, descubrieron que estas células latentes expresaban altos niveles de factores de transcripción OVOL1 y OVOL2. Por ello, sospechaban que estas proteínas OVOL estaban forzando a las células tumorales a “madurar” similar a células normales de las mamas, haciendo que no se dividieran más
Con esta sospecha, manipularon las células cancerosas para inducir o suprimir los OVOL. Así observaron que cuando activaban OVOL, las células se volvían latentes. Cuando bloqueaban OVOL, las células regresaban a un estado agresivo y se dividían otra vez. Al introducir estas células modificadas en ratones, observaron que las células con OVOL no causaban metástasis, mientras que las que no tenían OVOL sí formaban tumores secundarios.
De esta manera, los investigadores lograron identificar el papel específico de las proteínas OVOL en la latencia o despertar del cáncer. El equipo no solo descubrió el mecanismo que las mantiene en estado latente, sino también las señales que podrían desencadenar su despertar.
Implicaciones para el Cáncer a futuro
«Es importante destacar que el cáncer de mama no es la única enfermedad maligna que entra en un estado de latencia, por lo que comprender los mecanismos de latencia podría conducir también a nuevos tratamientos para otros tipos de cáncer.»
Yosef Yarden, co-autor del estudio.
Hasta ahora, el tratamiento del cáncer se ha centrado principalmente en erradicar las células tumorales mientras están en su fase activa de división celular. Sin embargo, este estudio sugiere que aunque estas células parezcan haber sido eliminadas, algunas podrían estar latentes e incluso podrían reactivarse después de un tiempo.
A partir de este hallazgo, los futuros tratamientos podrían enfocarse no solo en eliminar las células cancerosas, sino también en evitar su latencia y prevenir su reactivación. Las terapias podrían diseñarse para identificar y atacar a las células cancerosas latentes antes de que puedan despertar. La regulación de las proteínas OVOL podría ser un camino para desarrollar nuevos tratamientos que impidan la recaída, mejorando el pronóstico de los pacientes a largo plazo.
Andrea Allison Ramos Silva

