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Kipi: La primera robot que habla quechua

El docente Walter Velásquez Godoy creó a Kipi con con material reciclado, para continuar la enseñanza ante la crisis educativa que se dió durante la pandemia y afectó a las comunidades alejadas.

En el Perú existe una gran brecha educativa respeto a las zonas rurarles, que afecta específicamente a los estudiantes que son solo quechua hablantes. Las tasas de deserción y bajo rendimiento académico son notorios en los grupos quechua, amazónicos y afrodescendientes, a comparación del grupo de blancos/mestizos.

Un estudio comparativo en la provincia de Puno halló que los estudiantes que hablan exclusivamente quechua presentan un nivel de comprensión lectora en español bastante inferior al de quienes son bilingües, producto de una enseñanza exclusiva en una lengua que no dominan. Por ello, la implementación de programas de enseñanza en lengua materna contribuye a reducir la brecha de rendimiento respecto a la educación.

Las tecnologías de apoyo, como la realidad aumentada y la robótica, han demostrado beneficios en aprendizaje de quiees solo hablan lenguas originarias. Un estudio sistemático sobre realidad aumentada para la enseñanza de quechua resalta mejoras en motivación y comprensión, señalando la necesidad de fortalecer la formación de docentes en nuevas tecnologías.

Esta es la razón por la que el maestro huancavelicano Walter Velásquez Godoy creó a “Kipi” en 2020: la primera robot quechua-hablante diseñada para llevar clases a comunidades aisladas durante la pandemia. Velazques es doctor en Ciencias y tiene certificaciones del MIT. Ha representado al Perú en eventos internacionales en México, Brasil y Estados Unidos.

Kipi y su creador, Walter Velásquez Godoy. Fuente: UDEP

Derribar barreras lingüisticas

La «robótica educativa» busca promover la inclusión de estudiantes indígenas. “Kipi” habla quechua, responde preguntas y motiva la asistencia escolar en localidades donde la conectividad y recursos son limitados. Según la Unesco, los programas en lengua materna mejoran la retención y el rendimiento de los estudiantes. Facilitan la comprensión y reducen su ansiedad.

Según un estudio publicado en la PUCP, contar con una lengua materna distinta al castellano, mayormente quechuahablantes, aumenta la probabilidad de abandonar la escuela tras la primaria o durante la secundaria en el Perú. Aunque un programa de educación bilingüe mitigaría la brecha en primaria, después se pasaría a un sistema monolingüe en castellano.

Kipi ha sido clave para revertir esa tendencia. Nació como respuesta a la suspensión de clases presenciales por la pandemia. Cumplió su objetivo; continuar con la educación en sectores alejados. Fue creado en base a objetos reciclados.

Kipi fue creado en un laboratorio improvisado, su cerebro es una tarjeta integrada a un USB, sus ojos son dos linternas, el pulmón es una batería reciclada, su cuerpo es una galonera, sus venas son unos cables, sus piernas son dos llantas de carretilla vieja, y es alimentado por un panel solar que genera energía eléctrica

Walter Velásquez, maestro del colegio Santiago Antúnez de Mayolo del distrito de Colcabamba y creador de Kipi.

El Premio Campodónico

En julio de 2023, Velásquez Godoy ganó el Premio Esteban Campodónico en la categoría de Actividad Profesional Destacada, convocado por la Clover Foundation de Nueva York y la Universidad de Piura.

El galardón incluyó un diploma de honor, una medalla y un incentivo económico de 50,000 dólares, que el docente destinó a mejorar y multiplicar las unidades de Kipi en siete comunidades del VRAEM, beneficiando a más de 500 estudiantes.

Además de su reconocimiento internacional, Velásquez recibirá un homenaje en el Congreso el viernes, 16 de mayo, por su contribución a la educación y la tecnología. Kipi” como un modelo de innovación didáctica, continúa hoy promoviendo la equidad lingüística y reduciendo la brecha educativa en el Perú.

Andrea Allison Ramos Silva

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