Arequipa atraviesa un crecimiento urbano marcado por el desorden y la falta de continuidad en sus políticas de desarrollo, situación que amenaza con afectar su sostenibilidad y calidad de vida. Así lo advirtió la arquitecta Milagros Gordillo Polanco, docente de la Universidad La Salle, quien señaló que la planificación urbana debe estar guiada por criterios técnicos y no por intereses políticos.
“La ciudad no puede depender de decisiones improvisadas ni de la lógica de ‘borrón y cuenta nueva’ cada vez que cambia la gestión municipal”, alertó Gordillo. “No se trata de hacer más obras, sino de entender cómo y para quién se construye”.
Identidad territorial en riesgo
Según la especialista, la falta de planificación no solo agrava problemas sociales y ambientales, sino que también amenaza con quebrar la identidad territorial de Arequipa. Recordó que los arquitectos urbanistas cumplen un papel clave en la organización del territorio, abordando la ciudad como un sistema vivo, complejo e interdependiente.
El desmantelamiento de entidades como el Instituto de Planificación Urbana (IPU) y los intereses encontrados que afectan a los entes actuales de planificación han facilitado invasiones y construcciones irregulares, incluso en riberas de ríos y zonas de amortiguamiento, como ocurre con algunas universidades en la ciudad.
“Se ha permitido edificar en áreas de riesgo y en sectores protegidos. La UNESCO ya ha observado estas irregularidades en el centro histórico. ¿Dónde queda la responsabilidad técnica?»
Cuestionó Gordillo.
Hacia una ciudad sostenible y conectada
Para revertir esta situación, la arquitecta propone una planificación urbana a largo plazo que abarque no solo la ciudad central, sino también la macrorregión sur. Este enfoque permitiría enfrentar de manera integral problemas como las invasiones, la demanda de vivienda y la falta de servicios básicos en zonas periféricas.
Gordillo destacó el modelo de la “ciudad de los 15 minutos”, implementado con éxito en países como Francia y Canadá, donde los ciudadanos acceden a trabajo, educación, recreación y servicios básicos en un radio de no más de 15 minutos desde su hogar. Este sistema reduce el transporte excesivo, mejora el bienestar y fortalece la vida familiar.
Formación académica con compromiso social
La arquitecta subrayó la importancia de que las autoridades trabajen de la mano con urbanistas, integrando su visión técnica en las decisiones municipales. “Mientras los políticos suelen ver proyectos aislados, los arquitectos tienen una mirada integral de 360 grados sobre la ciudad”, sostuvo.
En este contexto, la Universidad La Salle impulsa una formación académica que combina diseño, planificación urbana y compromiso social, preparando a futuros profesionales para enfrentar los retos del desarrollo urbano sostenible. Desde el primer ciclo, sus alumnos trabajan en proyectos reales, aplicando metodologías activas y pensamiento crítico para proponer soluciones innovadoras.
“Así como el médico cura el cuerpo, el arquitecto sana la ciudad”.
Concluyó Gordillo.
Insistiendo en la necesidad de devolver a la arquitectura y la planificación urbana su rol protagónico para garantizar un futuro sostenible para Arequipa.

